Evaluación del espacio
Antes de proponer cualquier solución, analizamos el espacio y su contexto real. Esto incluye dimensiones, condiciones técnicas, entorno, uso previsto y restricciones específicas del proyecto.
En esta etapa se detectan variables que afectan el desempeño a largo plazo y se descartan soluciones genéricas que no responden al espacio real.
Nada se asume. Todo se valida.